sábado, 29 de septiembre de 2012

Los mandamientos de la ley son como cadenas y grillos para frenar a los pecadores en sus malos rumbos;

Algunos pecadores francamente intencionados son como este loco. Los mandamientos de la ley son como cadenas y grillos para frenar a los pecadores en sus malos rumbos; pero ellos rompen esos frenos, y eso es prueba del poder del diablo en ellos.

Una legión de soldados estaba compuesta por seis mil hombres o más. ¡Cuántas multitudes de espíritus caídos debe de haber, y todos enemigos de Dios y del hombre, cuando aquí había una legión en un solo pobre infeliz! Muchos hay que se levantan contra nosotros. No somos adversarios que podamos enfrentar a los enemigos espirituales con nuestra propia fuerza, pero en el Señor, y con el poder de su fuerza, seremos capaces de resistirlos aunque haya legiones de ellos.

Cuando el transgresor más vil es liberado de la esclavitud de Satanás por el poder de Jesús, se sienta contento a los pies de su Libertador y oye su palabra, que libera a los desdichados esclavos de Satanás, y los cuenta entre sus santos y siervos.

Cuando la gente supo que sus cerdos se habían perdido, Cristo ya no les gustó. La paciencia y la misericordia pueden verse aun en las medidas correctivas por los cuales los hombres pierden sus pertenencias, y salvan las vidas, y se les advierte que busquen la salvación de sus almas.

El hombre proclamó jubilosamente las grandes cosas que Jesús había hecho por él. Todos los hombres se maravillaron pero pocos lo siguieron. Muchos que no pueden sino maravillarse por las obras de Cristo, no se prendan de Él como debieran.AMEN