martes, 18 de septiembre de 2012

La fe de los patriarcas.

Esteban fue acusado de blasfemar contra Dios y de apóstata de la iglesia; en consecuencia, demuestra que es hijo de Abraham y se valora a sí mismo como tal. Los pasos lentos con que avanzaba hacia su cumplimiento la promesa hecha a Abraham muestran claramente que tenía un significado espiritual y que la tierra aludida era la celestial.
Dios reconoció a José en sus tribulaciones, y estuvo con él por el poder de Su Espíritu, dándole consuelo en su mente, y dándole favor ante los ojos de las personas con que se relacionaba. Esteban recuerda a los judíos su pequeño comienzo como un freno para su orgullo por las glorias de esa nación. También les recuerda la maldad de los patriarcas de sus tribus, al tener envidia de su hermano José; el mismo espíritu aún obraba en ellos acerca de Cristo y sus ministros.
La fe de los patriarcas, al desear ser enterrados en la tierra de Canaán, demuestra claramente que ellos tenían consideración por la patria celestial. Bueno es recurrir a la primera manifestación de costumbres o sentimientos, cuando se han pervertido. Si deseamos conocer la naturaleza y los efectos de la fe justificadora, debemos estudiar el carácter del padre de los fieles. Su llamamiento muestra el poder y la gratuidad de la gracia divina, y la naturaleza de la conversión. Aquí también vemos que las formas y distinciones externas son como nada comparadas con la separación del mundo y la consagración a Dios.AMEN