martes, 4 de septiembre de 2012

Él da esos dones continuamente aun a los rebeldes..

Aquí debe aludirse a la ascensión de Cristo, y a esto se la aplica, Efesios iv, 8. Él recibió como compra de Su muerte, los dones necesarios para la conversión de los pecadores y la salvación de los creyentes. Él da esos dones continuamente aun a los rebeldes para que el Señor Dios pueda habitar entre ellos como amigo y Padre de ellos. Él dio dones a los hombres. Habiendo recibido poder para dar vida eterna, el Señor Jesús lo concede a tantos cuantos le fueron dados, Juan xvii, 2. Cristo vino a un mundo rebelde, no a condenarlo, sino para que pudiera ser salvado por medio de Él. La gloria del rey de Sion es ser Salvador y Benefactor de todo su pueblo voluntario, y es fuego consumidor para todos los que persisten en rebelión. Tantos y tan pesados son los dones del tesoro de Dios que, verdaderamente, se puede decir que Él nos colma con ellos. Él no nos dejará con las cosas presentes como porción, sino que será el Dios de nuestra salvación. El Señor Jesús tiene autoridad y poder para rescatar a su pueblo del dominio de la muerte, quitándole el aguijón de ella cuando mueren, y les da la victoria completa sobre la muerte cuando resucitan. La corona de la cabeza, principal orgullo y gloria del enemigo, será derribada; Cristo aplastará la cabeza de la serpiente.TEXTO BIBLICO AMEN