Aunque la persecución no debe apartarnos de nuestra obra.
Aunque la persecución no debe apartarnos de nuestra obra, puede, no obstante, enviarnos a trabajar en otra parte. Donde sea llevado el creyente estable, lleva consigo el conocimiento del evangelio y da a conocer lo precioso de Cristo en todo lugar. Donde el simple deseo de hacer el bien influya sobre el corazón, será imposible impedir que el hombre no use todas las oportunidades para servir.Amen