Cristo mostró en parábolas que dejaría a un lado la iglesia judía. Entristece pensar el maltrato que han hallado los fieles ministros de Dios en todas las épocas, de parte de quienes disfrutaron los privilegios de la iglesia, pero que no di...eron el fruto requerido.
Dios envió, finalmente, a su Hijo, su bienamado; y se podría esperar que ellos también respetaran y amaran al amado de su Señor; no obstante, en lugar de honrarle porque era el Hijo y heredero, lo odiaron. Pero la exaltación de Cristo fue obra del Señor; y es su obra exaltarlo en nuestros corazones, y establecer ahí su trono; y si esto se hace, no puede ser sino maravilloso ante nuestros ojos. Las Escrituras y los predicadores fieles, y la venida próxima de Cristo encarnado, nos llaman a rendir la debida alabanza a Dios en nuestra vida. Los pecadores deben cuidarse del espíritu orgulloso y carnal; si injurian o desprecian a los predicadores de Cristo, lo harían así a su Señor si hubieran vivido cuando estuvo en la tierra.Se pensaría que los enemigos de Cristo desearían conocer su deber, cuando realmente esperaban que, tomara cualquier partido para acusarlo. Nada es más probable para atrapar a los seguidores de Cristo que llevarlos a meterse en los debates de la política mundanal. Jesús evitó la trampa refiriéndose al sometimiento que ellos ya habían efectuado como nación. Muchos elogiarán las palabras de un sermón, pero sin obedecer sus doctrinas.
El recto conocimiento de la Escritura, como fuente de donde fluye ahora toda la religión revelada, y el fundamento sobre lo cual se construye, es el mejor preservativo contra el error. Cristo desechó la objeción de los saduceos, que eran infieles calumniadores de la religión de aquella época, afirmando la doctrina del estado futuro bajo la luz verdadera.
La relación entre marido y mujer, aunque estipulada en el paraíso terrenal, no se conocerá en el celestial. No es de maravillarse si nos confundimos con errores necios, cuando nos formamos nuestras ideas del mundo de los espíritus por los sucesos en este mundo de los sentidos. Absurdo es pensar que el Dios vivo sea la porción y la felicidad de un hombre si éste está muerto para siempre; por tanto, es seguro que el alma de Abraham existe y actúa aunque separada, temporalmente del cuerpo. Aquellos que niegan la resurrección yerran mucho y se les debe decir eso. Procuremos pasar por este mundo moribundo con la esperanza jubilosa de la dicha eterna, y de la resurrección gloriosa.Texto Biblico al buen pastor, ¡sígalo! Amen!Gloria a Dios
Dios envió, finalmente, a su Hijo, su bienamado; y se podría esperar que ellos también respetaran y amaran al amado de su Señor; no obstante, en lugar de honrarle porque era el Hijo y heredero, lo odiaron. Pero la exaltación de Cristo fue obra del Señor; y es su obra exaltarlo en nuestros corazones, y establecer ahí su trono; y si esto se hace, no puede ser sino maravilloso ante nuestros ojos. Las Escrituras y los predicadores fieles, y la venida próxima de Cristo encarnado, nos llaman a rendir la debida alabanza a Dios en nuestra vida. Los pecadores deben cuidarse del espíritu orgulloso y carnal; si injurian o desprecian a los predicadores de Cristo, lo harían así a su Señor si hubieran vivido cuando estuvo en la tierra.Se pensaría que los enemigos de Cristo desearían conocer su deber, cuando realmente esperaban que, tomara cualquier partido para acusarlo. Nada es más probable para atrapar a los seguidores de Cristo que llevarlos a meterse en los debates de la política mundanal. Jesús evitó la trampa refiriéndose al sometimiento que ellos ya habían efectuado como nación. Muchos elogiarán las palabras de un sermón, pero sin obedecer sus doctrinas.
El recto conocimiento de la Escritura, como fuente de donde fluye ahora toda la religión revelada, y el fundamento sobre lo cual se construye, es el mejor preservativo contra el error. Cristo desechó la objeción de los saduceos, que eran infieles calumniadores de la religión de aquella época, afirmando la doctrina del estado futuro bajo la luz verdadera.
La relación entre marido y mujer, aunque estipulada en el paraíso terrenal, no se conocerá en el celestial. No es de maravillarse si nos confundimos con errores necios, cuando nos formamos nuestras ideas del mundo de los espíritus por los sucesos en este mundo de los sentidos. Absurdo es pensar que el Dios vivo sea la porción y la felicidad de un hombre si éste está muerto para siempre; por tanto, es seguro que el alma de Abraham existe y actúa aunque separada, temporalmente del cuerpo. Aquellos que niegan la resurrección yerran mucho y se les debe decir eso. Procuremos pasar por este mundo moribundo con la esperanza jubilosa de la dicha eterna, y de la resurrección gloriosa.Texto Biblico al buen pastor, ¡sígalo! Amen!Gloria a Dios