martes, 27 de marzo de 2012

La fe y la oración deben ir juntas,

La fe y la oración deben ir juntas, porque la oración de fe es la oración que prevalece. David entregó su alma a Dios en forma especial. Y con sus palabras, versículo 5, nuestro Señor Jesús dio su último aliento en la cruz, e hizo de su alma una ofrenda voluntaria por el pecado, entregando su vida como rescate. Pero aquí David es un hombre confundido y con problemas. Su mejor parte es su gran cuidado por su alma, por su espíritu. Muchos piensan que si están confundidos por sus asuntos mundanos y se multiplican sus preocupaciones, pueden ser excusados si descuidan su alma; pero somos los más interesados por cuidar de nuestra alma para que el hombre interior no sufra daño, aunque el hombre exterior se deshaga. La redención del alma es tan preciosa, que hubiera cesado para siempre, si Cristo no la hubiera emprendido.
Habiendo confiado en la misericordia de Dios, uno se alegra y regocija en eso. Dios mira nuestra alma cuando estamos atribulados, para ver si se humilla por el pecado y mejora por la aflicción. Todo creyente enfrentará peligros y liberaciones, hasta que sea librado de la muerte, su postrer enemigo..TEXTO BIBLICO Cuando usted reconozca al buen pastor, ¡sígalo! Amen!Gloria a Dios!