jueves, 15 de marzo de 2012

agregan a la ley de Dios.

Un gran objetivo de la venida de Cristo era poner de lado la ley ceremonial; para dar lugar a esto, rechaza las ceremonias que los hombres agregan a la ley de Dios. Las manos limpias y el corazón puro que Cristo da a Sus discípulos, y requiere de ellos, son muy diferentes de las formalidades externas y supersticiosas de los fariseos de toda época.
Jesús los reprueba por rechazar el mandamiento de Dios. Queda claro que es deber de los hijos, si los padres son pobres, aliviarlos en la medida que puedan; y si merecen morir los hijos que maldicen a sus padres, mucho más los que los dejan pasar hambre. Pero si un hombre se conformaba a las tradiciones de los fariseos, ellos encontraban una forma de liberarlo del cumplimiento de este deber.
Texto biblico Cuando usted reconozca al buen pastor, ¡sígalo! Amen!Gloria a Dios