martes, 14 de junio de 2011

Nos librará del temor , nos librará de las angustias, nos defenderá.AMEN

Sal 34:1-22
34.1ss
34.8
34.9
34.9, 10
Recuerde, Dios sabe lo que necesitamos. Nuestras necesidades más profundas son espirituales. Si bien muchos cristianos se enfrentan a una pobreza insoportable y a numerosas penurias, se sienten fortalecidos por su rica comunión con el Señor. David dice que al tener a Dios, tenemos todo lo que necesitamos. Con Dios es suficiente.
Si usted siente que no tiene todo lo que necesita, pregúntese: (1) ¿Es esto realmente una necesidad? (2) ¿Es esto realmente bueno para mí? (3) ¿Es este el mejor momento para tener lo que deseo? Aunque responda sí a las tres preguntas, Dios puede permitir que no lo tenga para ayudarlo a crecer más en su dependencia hacia El. Quizás quiera enseñarle que lo necesita a El más que a sus deseos inmediatos.
34.11-14
34.14
34.18, 19
34.20 Esta es una profecía acerca de la crucifixión de Cristo. Si bien la costumbre romana era quebrar las piernas de la víctima para acelerar su muerte, no rompieron ninguno de los huesos de Jesús (
A menudo deseamos poder escapar de los problemas: el dolor de la angustia, pérdida, tristeza y fracaso, e incluso las pequeñas frustraciones diarias que constantemente nos abaten. Dios promete estar "cercano[...] a los quebrantados de corazón", ser nuestra fuente de poder, valor y sabiduría para ayudarnos a pasar a través de los problemas. A veces decide librarnos de los mismos. Cuando los problemas lo golpeen, no se decepcione de Dios. Por el contrario, admita que necesita la ayuda de Dios y agradézcale por permanecer a su lado.
De alguna manera pensamos que la paz debe llegarnos sin ningún esfuerzo. Pero David explicó que debemos buscar y seguir la paz. Pablo repitió este pensamiento en
La Biblia a menudo relaciona el temor a Dios (amor y reverencia a El) con la obediencia. "Teme a Dios, y guarda sus mandamientos" (
Al principio, quizás cuestionemos la veracidad de esta declaración de David porque carecemos de muchas cosas buenas. Esta no es una promesa general de que todos los cristianos tendrán todo lo que quieran. Por el contrario, es la alabanza de David por la bondad de Dios: todos los que clamen a Dios en su necesidad recibirán respuesta, a veces de maneras sorprendentes.
Usted dice pertenecer al Señor pero, ¿le teme? Temer a Dios significa mostrarle un profundo respeto y honrarle. La verdadera reverencia no es el respeto fingido; es una actitud humilde acompañada de una adoración genuina. La verdadera reverencia fue la que mostró Abraham (
"Gustad y ved" no significa "revisen las credenciales de Dios", sino que es una cálida invitación: "Prueben esto, sé que les gustará". Cuando damos ese primer paso de obediencia al seguir a Dios, no podemos menos que descubrir que es bueno y bondadoso. Comenzamos la vida cristiana con una mala comprensión de Dios y de la vida recta. A medida que confiamos cada día en El, experimentamos cuán bueno es el Señor.
Dios promete grandes bendiciones a su pueblo, pero muchas de estas requieren nuestra participación activa. Nos librará del temor (34.4), nos librará de las angustias (34.6), nos defenderá (34.7), nos mostrará que es bueno (34.8), suplirá nuestras necesidades (34.9), nos escuchará cuando le hablemos (34.15) y nos redimirá (34.22), pero nosotros debemos hacer nuestra parte. Podemos apropiarnos de sus bendiciones cuando lo buscamos (34.4, 10), clamamos a El (34.6, 17), confiamos en El (34.8), le tememos (34.7, 9), cuidamos nuestra lengua y no engañamos (34.13), nos apartamos del mal, hacemos lo bueno y buscamos la paz (34.14), somos humildes (34.18) y le servimos (34.22).
Gen_17:2-4), Moisés (Exo_3:5-6) y los israelitas (Exo_19:16-24). Sus reacciones ante la presencia de Dios variaron, pero todas demostraron profundo respeto.Ecc_12:13). "El que no me ama, no guarda mis palabras" (Joh_14:24). David dijo que la persona que teme a Dios no miente, se arrepiente de sus pecados, hace lo bueno y busca la paz. La reverencia es mucho más que sentarse y guardar silencio en la iglesia. Involucra obedecer a Dios en nuestra forma de hablar y en la manera en que tratamos a otros.Rom_12:18. Una persona que quiere paz no puede andar en altercados ni contenciones. Ya que las relaciones pacíficas surgen de nuestros esfuerzos por hacer la paz, trabaje duro para vivir cada día en paz con los demás.Joh_19:32-37). Aparte del significado profético, David suplicaba la protección de Dios en medio de la crisis.Texto Biblia:Santa Biblia AMEN