lunes, 6 de junio de 2011
EL GRAN SECRETO DE LA COSA.
Hay ciertas cosas que Dios decidió no revelarnos, posiblemente por las siguientes razones: (1) nuestras mentes finitas no pueden entender los aspectos infinitos del universo de Dios y su naturaleza (Ecc_3:11); (2) algunas cosas no necesitamos conocerlas hasta que seamos más maduros; y (3) como Dios es infinito y omnisciente, es simplemente imposible para nosotros saber todo lo que El hace. Este versículo muestra que a pesar de que Dios no nos ha dicho todo lo que hay sobre la obediencia a El, nos ha dicho bastante. Así, la desobediencia proviene de un acto de la voluntad, no por una falta de conocimiento. A través de la Palabra de Dios sabemos lo suficiente para ser salvos por fe y servirle. No debemos usar las limitaciones de nuestro conocimiento como una excusa para rechazar sus reclamos en nuestra vida.