viernes, 8 de abril de 2011

CON UNA GRAN OPORTUNIDAD O QUE DESCUBIERTO ALGO.

 Isa 55:1  A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.
Isa 55:2  ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.
Isa 55:3  Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.
Isa 55:4  He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.
Isa 55:5  He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
Isa 55:6  Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
Isa 55:7  Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Isa 55:8  Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
Isa 55:9  Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Isa 55:10  Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
Isa 55:11  así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
Isa 55:12  Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.
Isa 55:13  En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída. AMEN
                                                                                                                                                                          Las profecías del cap. 55 y de los primeros 8 versículos del cap. 56 constituyen quizá las últimas proclamas de nuestro profeta en Babilonia, si interpretamos el verbo haláj  H1980 en su sentido básico. Como hemos dicho antes, es posible que después de haber inmigrado a Jerusalén nuestro profeta haya vuelto temporalmente a Babilonia para promover la aliyáh, es decir la inmigración a Sion. Esta vez, no sólo la inmigración de judíos ocupa el foco de su atención e interés, sino también de prosélitos, aquellos extranjeros que se han adherido a Jehová. De esto trataremos en la próxima sección.

En la presente sección confrontamos el problema de la contextualización de esta proclama. El imperativo de haláh  H1981, que básicamente significa andar, pero que se traduce normalmente con el verbo ir, es la forma lejú  H1981. Tres veces aparece la palabra lejú  H1981 en el v. 1, y las tres veces ha sido traducido por venid, en lugar de id o acudid, traducción que también es posible si examinamos el v. 3. Sin embargo, el contexto geográfico apoya la traducción id.

Un caso similar tenemos en 2:3, donde las palabras lejú  H1981 venaalé  H5927 han sido tradicionalmente traducidas: Venid y subamos. Pero la perspectiva allí es que las naciones dispersas por todos los lados del mundo se exhortan unas a otras a ir a Sion. No se trata de un llamado para reunirse en algún lugar del mundo, para luego subir a Sion.

También en 55:1, lejú  H1981lamáyim  H4325 debería ser por lo menos considerada con una traducción posible en una nota: id a las aguas o acudid a las aguas. Si atendemos a este pequeño detalle, es posible que el profeta no estuviera expresando su proclama desde Sion, sino en Babilonia (comp. 55:12; 56:7). El está animando a los judíos sedientos de libertad y de realización espiritual, a acudir a las aguas, que aquí simbolizan la abundancia espiritual que sólo se encuentra en Jehová. Pero en la mente y corazón del profeta la satisfacción espiritual es más plena si se cumple la voluntad divina con respecto a llevar de regreso a su pueblo, de la tierra de su cautividad a la tierra de promisión: Israel.

A partir Deu_55:3 y hasta 56:8 el pensamiento del profeta fluye paralelo a la oración de David en 2Sa_7:11-29. El concepto del pacto, que incluye las fieles misericordias demostradas a David (lit. las fieles misericordias de David) puede traducirse mejor prometidas ya que el verbo es suplido. En 2Sa_7:15 y 16 el Señor promete a David con respecto a cada gobernante de su casa real, la dinastía de David: “... no quitaré de él mi misericordia... Tu casa y tu reino serán firmes para siempre delante de mí, y tu trono será establecido para siempre.“ (Comp. 9:1-7; 11:1-16; 32:1-8). Es el rey mesiánico quien ha sido puesto como testigo a los pueblos (v. 4). Pero no puede ser compatible el designio de realeza con el presente estado de cautividad que todavía forma parte del consciente y del inconsciente de los hijos de Judá.

Sin embargo, el corazón del llamado profético es espiritual. No se trata meramente de inmigrar a Israel, sino de “buscar a Jehová” y volver a él con actitud de arrepentimiento (vv. 6, 7). Los seres humanos solamente piensan en un plano político, nacionalista, religioso. Pero los pensamientos de Dios están en un plano más elevado (vv. 8, 9).

Los vv. 10-13 expresan la firmeza del designio divino con respecto a su pueblo, Israel, y su territorio en el planeta. El mensaje profético, la palabra que ha salido de la boca de Dios, tendrá resultados concretos y en este caso el resultado será la inmigración de los judíos a Israel: Ciertamente, con alegría saldréis [de Babilonia] y en paz os iréis [a Sion]... (v. 12).

Finalmente, el v. 12 describe los resultados que se verificarán en aquella tierra desolada cuando sus hijos vuelvan a colonizarla y cultivarla. El incremento de la agricultura y de la reforestación servirán de renombre a Jehová, y de señal eterna que nunca será borrada.AMEN